4 geniales ejemplos de marcas que aplicaron el design thinking

El método design thinking se ha hecho cada vez más popular, por su aproximación a resolver problemas complejos de negocio a partir de la empatía y el entendimiento de tu consumidor final. ¿Pero realmente funciona?

Esta es una pregunta que seguramente todos nos hemos hecho cuando conocemos el design thinking por primera vez. Pues, aunque en teoría el método tiene bastante sentido, da un poco de temor invertir tanto tiempo, recursos y esfuerzos sin saber si realmente valdrá la pena.

Si quieres un spoiler, te tengo la respuesta a esa pregunta. En mi propia experiencia aplicando design thinking a desarrollo de productos digitales y procesos creativos, puedo decirte que sí funciona. 

Pero como sé que mi palabra no será suficiente, quiero mostrarte 4 populares ejemplos que demuestran los grandiosos resultados que se pueden obtener a través de esta metodología.

¿Qué es Design Thinking?

El design thinking es un marco de trabajo que se usa en procesos de innovación y creatividad, para crear productos, servicios, campañas y soluciones que satisfagan una necesidad real de un consumidor objetivo y, a su vez, ayude a cumplir los objetivos de una organización. 

Si este término es nuevo para ti, te recomiendo que leas mi guía sobre Design Thinking, donde te explico su definición y cada una de sus etapas con un caso práctico.  

Ejemplos de design thinking

Los 5 ejemplos que verás a continuación son casos de la vida real, compartidos públicamente, donde empresas de distintos tipos lograron sus objetivos a través del uso del método design thinking.

Y más que una lista con los mejores ejemplos, quiero que veas este contenido como una evidencia práctica de cómo puede aplicarse este método a distintos campos de trabajo. Veremos ejemplos de cómo se ha aplicado para el desarrollo de productos comerciales, servicios médicos y estrategias de mercadeo.

El primer Mouse de Apple  

Imagen: by Ideo.

Nuestro primer ejemplo de design thinking tiene que ser con uno de los primeros productos comerciales en los que se utilizó la metodología: El mouse. Aunque hoy en día el mouse es un producto bastante popular, piensa que hace más de 40 años, no era una solución tan obvia ni tan fácil de crear.

En 1980 Apple le solicitó a la firma de diseño IDEO (que por cierto, se conoce como la precursora del design thinking) que diseñara un modelo de mouse, que pudiera usarse en la primera Macintosh. 

Uno de los grandes retos que tenía IDEO era crear un producto que brindara una experiencia excepcional pero a solo un 10% del costo de otros dispositivos que se habían diseñado antes. 

Gracias a un extenso proceso de ideación, IDEO logró llegar a un diseño de mouse que se convertiría en el estándar de mercado durante décadas. Diseñó un producto con forma de “caja torácica” que integraba varios elementos. Entre ellos, un sistema mecánico con una bola que permitía el desplazamiento del cursor en la pantalla, y un sistema táctil que permitía hacer click para seleccionar y escoger elementos de la pantalla.

David M. Kelley, entonces CEO de IDEO cuenta cómo aplicar la fase de “testing” del método design thinking, les permitió llegar a una mejor solución.   “Al principio, tratamos de hacer el mouse extremadamente preciso. De forma tal que si movía el mouse una pulgada, el cursor de la pantalla se moviera también una pulgada”. 


“Pero cuando empezamos a probarlo nos dimos cuenta de que eso no importaba, ya que el cerebro haría la relación del movimiento”. Entender esto, les permitió abaratar el costo del mouse y llegar a un diseño perfecto.

Airbnb en su rediseño de marca

Imagen: by Design Studio.

Nuestro segundo ejemplo aparece en 2013, cuando Airbnb transformaba el mundo del turismo y el hospedaje. En ese momento, Airbnb había conseguido un alcance global y sus fundadores vieron la necesidad de transformar su marca hacia algo que representara mejor el significado de su comunidad.

Para ello, contrataron a la firma Design Studio, que aplicó la metodología design thinking a través de un trabajo de inmersión muy exhaustivo. Design Studio escogió cuatro de sus empleados y los llevó a alojarse en Airbnbs de todos los continentes, para vivir la experiencia de los viajeros y conocer en profundidad la experiencia de los host. 

Gracias a esta profunda investigación, la firma encontró que Airbnb era mucho más que una marca de viajes y turismo. Sino que, a su vez, era una comunidad global que generaba sentido de pertenencia y conexiones profundas entre las personas.

Imagen: by Design Studio.

De esta forma Design Studio creó toda una estrategia de marca, donde no solo se modificó la parte gráfica, sino el espíritu de cómo Airbnb se comunica en todos sus canales. Y así nació el slogan: “Belong Anywhere” (o “pertenece a cualquier lugar”), que ha llevado a Airbnb a ser la segunda plataforma de alojamientos más grande del mundo. 

Aplicar técnicas del design thinking, como empatizar con el usuario, sumergirse en el problema y vivir desde adentro lo que significa el negocio, llevó a Deisgn Studio a crear una marca ganadora de 9 reconocidos premios, entre ellos el premio de Oro de Cannes Lions. 

El cepillo de dientes más vendido de Oral-B

Imagen: by NY Times.

En 1996 los cepillos de dientes de adultos y niños eran prácticamente iguales. Tenían una superficie plana y delgada para agarrar en la parte inferior, y las cerdas del cepillo en la parte superior. La única diferencia entre los cepillos de adultos y niños era su tamaño.

Para aumentar sus ventas de los cepillos para niños y, de paso, facilitarle la vida a los padres para que sus hijos cepillaran sus dientes a diario, Oral-B contrató una firma de design thinking que diseñara un nuevo modelo. 

La firma le solicitó a Oral-B entrar a la casa de los niños para observar cómo utilizaban su cepillo de dientes actual, conocer su experiencia de primera mano y entender cuáles eran sus principales fricicones. Una técnica muy utilizada en la fase de investigación del design thinking. 

En su proceso de observación la firma se dio cuenta de algo revelador. A diferencia de los adultos, que agarran y manipulan los cepillos con sus dedos, los niños usan todo su puño para controlarlo.

Dada la delgada superficie de los cepillos de la época, manipularlos era muy complicado para los pequeños, pues el cepillo se deslizaba de sus manos o no hacía exactamente los movimientos que el niño deseaba. 

De esta forma, Oral-B creó el modelo de cepillos para niños más vendido y que se convertiría en un estándar imitado por otras marcas. Crearon cepillos con agarres redondos y gordos, especialmente diseñados para agarrar con los puños. Y de paso, añadieron formas coloridas que hicieran de la experiencia de cepillado algo más divertido. 

La máquina de resonancias electromagnéticas para niños

Finalizamos nuestra lista de ejemplos de design thinking, con un hermoso caso de uso para mejorar la experiencia de los niños en los centros de salud. Este caso fue compartido por Doug Dietz, ejecutivo de General Electric Healthcare, en una charla en 2012.

Dietz, como responsable de diseño de las máquinas de resonancia electromagnética, se dio cuenta de la terrible experiencia que era para un niño pasar por un diagnóstico a través de las máquinas que él y su empresa habían creado.

Estas máquinas, llenas de señales de advertencias y ubicadas espacios oscuros, hacen que muchos niños sientan temor, lloren durante sus diagnósticos y rompan una de las reglas fundamentales para que el diagnóstico sea adecuado: permanecer completamente quietos.

Esto ha llevado a que los centros de salud tengan que sedar al 80% de los niños para poder hacer una lectura de imagen adecuada. Lo cual hace que la experiencia para niños y padres sea más difícil aún.

El equipo de General Electric Health, con apoyo de un equipo especializado en comportamiento infantil y la participación de varios niños que aportaron sus ideas, co-crearon una solución que disminuyó casi a cero el número de niños que debían ser sedados e hizo que la experiencia fuera divertida.

Como ves en la imagen de arriba, diseñaron máquinas de resonancia con apariencia de barcos piratas, naves espaciales, bosques encantados y submarinos. De esta forma han logrado que cientos de niños no vean su paso por los centros de salud, como algo difícil sino como un juego.

Lo hecho por General Electric es una de las fases fundamentales del design thinking: que es co-crear con tu cliente y hacerlo parte de la solución. Y si GE lo logró con niños, imagínate lo que tú puedes lograr con tus clientes.