¿Qué es un growth hacker y cómo convertirse en uno?

En el mundo hay 75.000 growth hackers, o al menos eso es lo que nos dicen los datos de Linkedin sobre personas con cargos de growth. Y aunque el número te parezca gigante, se queda pequeño frente a las 9 millones de personas que trabajan en el campo del marketing. 

Lo cierto es que cada vez hay más profesionales que se autodenominan Growth Hackers y a medida que el número aumenta surge la pregunta de ¿qué es exactamente un growth hacker y qué lo hace diferente a un marketero tradicional?

Por eso, en esta guía voy a explicarte qué significa ser un growth hacker, qué habilidades necesitas desarrollar para convertirte en uno y cuáles son las principales diferencias entre el growth hacker de hoy y el marketero tradicional. 

Si aún no sabes qué es Growth Hacking, te lo explico en esta completa guía.

¿De dónde viene el término Growth Hacker?

Aunque los growth hackers nacieron con la llegada de internet desde la década de los noventa, la primera persona en crear y popularizar el término fue Sean Ellis, el creador del método Growth Hacking. 

La primera mención de la que tenemos conocimiento sobre el término Growth Hacker fue precisamente en una publicación de 2010 escrita por Ellis, donde se cuestionaba sobre el tipo de profesional que una startup debía contratar para crecer de forma acelerada.

En ese entonces el término era una palabra de nicho, apenas conocida por algunos fundadores de compañías tecnológicas en Sillicon Valley. 

Pero como verás en la imagen de abajo, un par de años después el término empezó a generar interés y desde entonces las búsquedas en Internet sobre Growth Hacking y Growth Hackers no han dejado de crecer.  

Ya en 2013 el término Growth Hacker se hizo popular, con la publicación del libro Growth Hacker Marketing, escrito por Ryan Holiday.  Y cuatro años después comenzó su expansión internacional, con la popularización de equipos de growth en compañías tecnológicas como Facebook, Twitter, Uber, Airbnb, entre otras. 

Antes de darte una definición, es importante que sepas algo. No hay una verdad absoluta sobre lo que significa ser un growth hacker. Como mencioné antes, el término es relativamente nuevo y su definición puede variar ligeramente según el autor que consultes.

Las definiciones que encontrarás en este post reúnen los factores comunes de algunas de las voces más autorizadas del mundo del growth. Personas como Sean Ellis, escritor del libro Growth Hacking, Andrew Chen, ex-director de Rider Growth de Uber o  Chamat Palihapitiya, VP de Growth de Facebook. 

¿Qué es un growth hacker? 

Un growth hacker es una persona cuya misión principal es escalar negocios. Esto es, ejecutar un método que le permita a su compañía crecer de forma exponencial  con iniciativas basadas en el análisis, la ideación, la experimentación y la medición

Los growth hackers aplican técnicas del método científico en procesos creativos. Por eso, varios autores coinciden en que el growth hacker es la mezcla de un desarrollador de software y un marketero.

Pero lo cierto es que no se necesita de una formación específica para convertirse en un Growth Hacker. Por el contrario, es más importante tener conocimientos prácticos para aplicar con rigor una metodología que permita encontrar las tácticas no convencionales que mejores resultados prueben en el crecimiento de cada negocio.

Cuando hablamos de tácticas no convencionales nos referimos a que el Growth Hacker no basa su estrategia de crecimiento en grandes presupuestos publicitarios, ni en la conformación de numerosos equipos de ventas. 

A diferencia de los directores comerciales o gerentes de mercadeo, los growth hackers son capaces de escalar las ventas de una compañía mejorando atributos del mismo producto que venden, viralizando su producto a través de sus compradores existentes o encontrando grandes bases de clientes en plataformas externas. 

¿Qué conocimientos debe tener un growth hacker?

Lo más importante que debe tener un growth hacker es la capacidad integral de ejecutar el método de Growth Hacking o Growth Marketing. Esto es saber cómo generar ciclos constantes y acelerados de análisis, ideación, priorización y experimentación.

Y aunque un growth hacker no debe ser especialista en cada uno de los campos que mencionaré a continuación, sí es fundamental que conozca sus principios básicos para que pueda orientar a un equipo a la hora de ejecutar el método. 

Análisis de datos

La capacidad de analizar datos es el punto de partida de todo growth hacker. Pues a diferencia de otro tipo de profesionales, él o ella, toma decisiones con base en indicadores y números reales y no con base en suposiciones, hipótesis no comprobadas, conocimiento empírico o “corazonadas”. 

Esta capacidad implica conocer métodos o marcos de referencia para analizar datos, tener pensamiento crítico para “hurgar” sobre la superficie de los números y, eventualmente, conocer sobre lenguajes de extracción e interpretación de datos (como SQL, Python, entre otros). Esto último será importante solo si la compañía para la que trabaja no tiene herramientas de visualización y elaboración de reportes de fácil uso.

En general, un growth hacker debe sentirse sumamente cómodo leyendo números, visualizando reportes y manejando hojas de cálculo. Pero sobre todo, debe tener la capacidad de interpretar esos números, para hacer las preguntas correctas y mirar a los indicadores que importan.

Experiencia de usuarios

Un buen growth hacker sabe que los datos solo nos cuentan una parte de la historia. Los números generalmente cuentan el qué, eventualmente son capaces de describir el “cómo” pero difícilmente son capaces de explicar el por qué de las cosas. 

Tener conocimientos de UX (o experiencia  de usuarios) será fundamental para que un growth hacker pueda interpretar los datos con base en los principios psicológicos que rigen la mayoría de las decisiones humanas o los patrones que nos llevan a comportarnos de cierta manera. 

Saber de estos principios es necesario, pero no suficiente. Por eso es importante que los conocimientos de experiencia de usuarios trasciendan lo conceptual y vayan a lo práctico. Esto significa saber cómo aplicarlos en el mundo digital o en su interacción con los canales y productos.

Para darte un ejemplo de ello, un growth hacker podrá estar familiarizado con el concepto de “prueba social” que dice que los seres humanos tomamos decisiones con base en lo que observamos de otras personas como nosotros. 

Pero también sabrá que una de las formas en que este principio se aplica en internet es a través de la influencia que tienen las calificaciones y opiniones de otros usuarios en la tasa de conversión de un sitio web o una aplicación.  

Estas habilidades son fundamentales para poder llevar a cabo de forma efectiva el proceso de ideación. Pues una vez tienes hallazgos relevantes en los datos que te dicen dónde debes enfocar tus experimentos, vas a necesitar de hipótesis bien fundamentadas que te ayuden a idear iniciativas con alguna probabilidad de éxito.

Software y herramientas tecnológicas

Algunos autores del mundo del growth hacking, como Andrew Chen, te dirían que un Growth Hacker debe tener conocimientos de desarrollo de software o lenguajes de programación. Y aunque sin duda este es un plus, no solo para un growth hacker, sino para casi cualquier profesional en esta era, realmente no es algo fundamental ni obligatorio.

Lo que sí debe saber todo growth hacker es cómo funcionan los sistemas y lo que se puede y no lograr a través de la tecnología. 

Y por supuesto, la primera tecnología de la que debe ser experto, es de la propia. Es decir, de las aplicaciones móviles, canales web o plataformas sobre las cuales está construido el negocio para el que trabaja.

Pero también debe ser un amplio conocedor de diferentes herramientas que puedan llegar a implementarse para tácticas puntuales. Desde herramientas de analítica y medición que ayuden en la fase inicial del proceso de growth hacking, hasta herramientas de CRM, testing, plataformas anuncios, herramientas de onboarding, etc. que puedan servir para poner en marcha un experimento. 

La realidad es que para ejecutar el proceso de growth hacking es fundamental la velocidad. Y muchas veces esa velocidad se logra gracias al uso de plataformas, servicios y tecnologías externas  que le ahorran tiempo de desarrollo a los equipos de growth. 

Un buen growth hacker no se conforma con saber de Facebook ads o Google Analytics, sino que explora y construye para su marca todo un “stack tecnológico” que le ayude a llevar a cabo todas las iniciativas que surjan en su proceso.  

Trabajo en equipo

Hasta ahora has leído del perfil de un growth hacker que parece más bien un superhéroe. Y nada más lejano de la realidad. Seré repetitivo en esto. El proceso de growth hacking implica experimentar muchas ideas no convencionales a la máxima velocidad posible. 

Y salvo que seas superdotado y seas capaz de trabajar las 24 horas del día, no podrás lograr esto sin un equipo. 

Desde mi óptica, la capacidad de trabajar en equipo es una de las más importantes en el proceso de growth hacking. Especialmente si el rol del growth hacker es un rol de liderazgo dentro de la organización.

Y esto se debe a que un growth hacker debe ser capaz de identificar los roles que necesita en su compañía para poder correr el ciclo de experimentación y tener la habilidad de inspirar, enseñar y dar las herramientas necesarias para que otros hagan growth hacking, inclusive sin darse cuenta de ello. 

En las compañías más avanzadas, el growth hacking pasa de ser un proceso o un equipo a ser una cultura organizacional. Y por eso se requiere de growth hackers que conviertan su proceso de experimentación en una referencia para otros que lo quieran replicar.

Disciplina

Finalmente está la subvalorada y poco mencionada disciplina. Has leido hasta el cansancio que un growth hacker debe apegarse a un proceso. Y este proceso es repetitivo e inacabable. Por eso, compañías tan grandes como Facebook siguen aún teniendo equipos de growth. 

Desde mi experiencia, una de las cosas más difíciles de lograr es la constancia en el proceso de experimentación. En tu camino vas a encontrar múltiples barreras para seguir el proceso con disciplina. 

Es bastante frecuente que al principio no obtengas la credibilidad de tus pares en el proceso, o el apoyo de tus líderes. Inclusive llegarás a momentos en los que no contarás con todas las herramientas que necesitas o el equipo que hace falta. Pero insistir y creer en el proceso será fundamental para obtener resultados en el mediano y largo plazo. 

Lamentablemente, hay una falsa concepción de que el growth hacking consiste en encontrar tácticas secretas que funcionan a prueba de balas. Pero esto no existe. Y la razon por la que no existe es porque cada negocio es diferente. 

Y para que confíes más en lo que te digo, te dejaré las palabras de mi amigo Kieran Flanagan, quien fue Senior VP de Marketing Growth en Hubpost.

“Resulta que no hay tácticas de marketing secretas. Las conocemos todas. Las mejores marcas simplemente las ejecutan y operan mejor que cualquier otro. Esto significa talento, marcos de trabajo y procesos. Ya sé que es aburrido. Es mucho más cool hablar de tácticas específicas”, Kieran Flanagan. 

¿Cómo convertirse en un growth hacker?

¡Pues bien! Has llegado hasta aquí y tienes claro que quieres construir tu camino como growth hacker. Una buena pregunta es ¿por dónde comenzar? Si bien no hay un solo camino te compartiré algunas ideas que te ayudarán a construir las habilidades necesarias para lograrlo.

Primero, entiende qué es el growth hacking

Ya sabes qué es un growth hacker. ¿Pero tienes claro qué es el growth hacking? Para ello construí una completa guía que te ayudará a descubrir los conceptos más importantes de la metodología. Puedes leerla aquí

También te recomiendo esta guía donde te explico qué es el Growth Marketing y sus diferencias con el Growth Hacking.

Segundo, lee a los mejores autores del método

Puedes empezar por leer un libro que te explique en detalle el método. Yo recomiendo Hacking Growth de Sean Ellis, pero también puedes empezar con Product Led Growth, de Wes Bush. 

Identifica y rellena tus vacíos de conocimiento

Puede que ya tengas todos los conocimientos necesarios para ser un growth hacker o que te falten un par de ellos. Haz una autoevaluación y comienza a formarte en las metodologías de análisis de datos, experiencia de usuarios y tipos de tecnologías que te hagan falta para ser un experto. Recuerda que nunca se para de aprender y que siempre habrá algo nuevo que puedas probar. 

Empieza a experimentar y documenta tus resultados

Si tienes un equipo de trabajo o tienes la oportunidad de aplicar este conocimiento en un negocio o canal propio, empieza a experimentar y lleva una documentación rigurosa de tus experimentos. Puedes empezar con un ritmo de experimentación lento que te ayude a entender cuál es el método adecuado para ti.

Cuando encuentres el punto perfecto, acelera tu ritmo de experimentación y pon en marcha experimentos cada vez más grandes. 

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